El doctor y archimago Llamas hizo algo que valoro mucho, nos habló sabiendo que no sabemos tanto cómo él, así que realmente pese a que les hago este resumen compañeros. Los incito a oír su conferencia La magia, el arte de hacer posible lo imposible es una increíble charla que sugiero que oigan con atención.
La conferencia expone en principio tres puntos: ¿Qué es la magia?, ¿Cómo se clasifican los usuarios mágicos? y ¿Qué es la radiación mágica?
Sí, es una pregunta que es difícil de responder, no lo sabemos, o para ser más exactos dicen que "Es el conjunto de conocimientos y practicas con las que se pueden obtener cosas extraordinarias con ayuda de seres o fuerzas que trascienden la comprensión humana." Yo al igual que Richard Llamas me encuentro disconforme con esa explicación, no me responde nada. Es dónde veo un acierto en la presentación del Archimago, que nos propone que podría ser una manifestación de una fuerza divina. Que la ausencia de magia indicaría la ausencia de Dios, y que por ende, la magia está en todas partes al igual que la divinidad.
Mi definición de magia, que no debe ser necesariamente la tuya es: La magia es caos en una botella en medio de un mar de caos, la botella somos nosotros, la magia, los maghiones están en cada parte sí, por sí solos fluyen en el universo. No es hasta que la botella, nosotros, hacemos algo que hay un cambio en el caos.
Sabemos que la magia funciona con maghiones, cualquiera que haya oído la conferencia de partículas místicas lo sabe. De todas formas, tienen ahí un resumen de mi autoría. Fueron descubiertas hace 50 años, partículas que representan la magia en el plano físico. Los estudiosos de Lemuria se refieren a las mismas como "Esencia de Dios" algo que el Dr. Richard Llamas considera apropiado — Y no me sorprende siendo que nos propuso esa teoría — Los maghiones junto a las otras tres partículas fundamentales, propone, que se tratan de esenciales para la existencia continua de nuestro universo.
La magia es manipulable en todo aspecto: forma, composición, masa, aceleración, cantidad, maleabilidad, flexibilidad. Y está presente en cada liberación de energía de cada movimiento mínimo de la materia — Aunque creo personalmente que podría ser también de lo inmaterial, pero no he encontrado suficientes evidencias para confirmarlo. — Y cómo bien dice Llamas, la magia tiende a la entropía. — Una de las cosas en las que estoy de acuerdo. —
La entropía, entendida como desorden y caos, es fundamental en la taumaturgia. Cuando un taumaturgo usa magia, simplemente "pausa" el caos para crear un orden temporal y efectuar hechizos. Sin embargo, este control es momentáneo, y la entropía eventualmente restaura el caos original, manifestándose como radiación mágica o efectos secundarios imprevistos. Así, cada acto de taumaturgia es una negociación temporal con el caos, y la radiación mágica es el precio inevitable por imponer un breve orden en un universo caótico.
Es entonces, que Richard nos habló también de la muerte térmica del universo, aunque no habló en detalle de la misma, en base a lo que yo he estudiado llego a esta conclusión.
La entropía, en su esencia, representa el desorden o caos inherente al universo. El taumaturgo, al practicar su arte, temporalmente pausa y ordena este caos para efectuar hechizos, manipulando el flujo natural de entropía. Sin embargo, en el escenario de la muerte térmica universal, el caos y el desorden alcanzan un punto irreversible y absoluto. En este estado, la entropía máxima se impone, y el taumaturgo pierde la capacidad de imponer orden, pues toda energía se ha disipado uniformemente. La magia, que depende de la capacidad de alterar y controlar el caos, se vuelve imposible, marcando el fin de toda transformación, de todo cambio, y, en última instancia, de la vida misma.
Todo esto es la introducción a la magia, pesado ¿Verdad? He tratado de simplificarlo lo más posible. Espero que les ayude.
Tenemos cuatro tipos principales de usuarios mágicos, y dos casos especiales. Entre los "normales" tenemos: Magos; brujos; hechiceros y oráculos. Y nuestros casos especiales — Poco entendidos o estudiados más bien. — Son los clérigos y los arcanistas.
Los magos son los que han decidido meterse de lleno en el mundo de la magia. — Estos tipos se pasan la vida estudiando todo lo que puedan sobre magia: hechizos, teoría mágica, historia, lo que sea. —Para ser un buen mago, no solo tienes que tener talento, sino que también necesitas ponerle demasiada dedicación. De todas formas, no todos los magos son iguales; algunos tienen un talento natural impresionante, mientras que otros están ahí porque se han esforzado un montón. — Aunque conozco un par de magos de cuarta que se han comprado sus sitios a base de contactos. —
El Dr. Richard Llamas nos narra que, el 97% de los hechiceros no sobrevive a la presión mágica. Dice que, son una manifestación de la fuerza divina que fluye en el universo. — Quizá haga mi propia ponencia si hay suficiente interés. Tengo contrargumentos al respecto.
Los hechiceros son un enigma aún a día de hoy, para esta explicación tomaré también en cuenta la conferencia del Dr. Howard "Alteradores de la realidad #001".
Richard nos menciona que han habido intentos de rituales para crear hechiceros. Fraudes a mi parecer, es como creer que porque 6 veces un dado dio cuatro, entonces siempre dará cuatro. Son simples coincidencias que han causado que un grupo reducido de gente crea que por ejemplo, al bañarse en sangre de dragón plateado hembra mientras se recitan canticos nórdicos hará que tu hijo o hija nazca como un hechicero. — Que haya funcionado conmigo no quiere decir que funcione con todos.
Muchos de estos rituales terminan por ser peligrosos, y cuando digo peligrosos es que podrían hacer daño. Conozco a algunos que, aunque nacieron como hechiceros, nacieron irradiados de energía taúmica (radiación mágica), con parálisis absoluta del cuerpo. Que si bien se mueven con magia, han quedados limitados de por vida.
Los hechiceros son clasificados por categoría según el rango de habilidad que tienen para alterar la realidad.
El Dr. ArchiAlquimista advierte que los hechiceros de clasificación Gamma y superior pueden ser extremadamente peligrosos. Sin embargo, la peligrosidad real de un hechicero depende de cómo maneje sus habilidades. Aunque muchos hechiceros tienen el potencial de causar grandes daños, algunos eligen canalizar su poder para el bien común.
¿Cómo clasificar a alguien que tiene un pacto con un ente externo? Por eso los clasificamos como brujos. — Aunque me cuesta creer que todos los que están de acuerdo con esto hayan sido brujos alguna vez. —
Finalmente, los oráculos son aquellos que son capaces de ver el futuro, muchas veces a costa de su cordura. Al igual que los hechiceros, los oráculos se dividen en categorías dependiendo de su poder y precisión. Sin embargo, un factor importante que los diferencia es su conexión con fuerzas que trascienden la realidad, lo que los convierte en una suerte de "canales" por los cuales se manifiestan estas visiones.
Finalmente, los oráculos son aquellos que son capaces de ver el futuro, muchas veces a costa de su cordura. Al igual que los hechiceros, los oráculos se dividen en categorías dependiendo de su poder y precisión. Sin embargo, un factor importante que los diferencia es su conexión con fuerzas que trascienden la realidad, lo que los convierte en una suerte de "canales" por los cuales se manifiestan estas visiones.
Y hasta acá llegamos con los entendidos —Más estudiados mejor dicho — así que ahora tocan los clérigos y los arcanistas.
Llamas describe a los clérigos como aquellos que canalizan el poder de una divinidad o entidad superior a través de su fe. No son simplemente usuarios de magia, sino verdaderos conductos de la voluntad divina. Para Llamas, la relación entre un clérigo y su deidad es de total entrega y devoción, lo que les permite realizar actos milagrosos y acceder a magias que otros no pueden tocar. Sin embargo, Llamas también señala el peligro de esta conexión: los clérigos están a merced de la voluntad de su deidad. Si en algún momento se desvían del camino que su dios les ha trazado, pueden perder su poder o, peor aún, ser castigados de formas inimaginables.
Llamas destaca que la magia de los clérigos no es suya, sino un préstamo divino. Esto les otorga una posición única en la sociedad mágica, donde son tanto reverenciados como temidos, ya que sus acciones reflejan la voluntad de seres mucho más poderosos que cualquier humano. Además, Llamas menciona que la pureza de la fe de un clérigo es crucial; cualquier duda o crisis de fe puede resultar en una disminución de sus capacidades mágicas o en consecuencias devastadoras.
Los arcanistas, en la visión de Llamas, son los estudiosos y eruditos de la magia, aquellos que buscan entender, controlar y perfeccionar el arte mágico mediante el estudio y la investigación. A diferencia de los hechiceros que nacen con un talento innato o los clérigos que dependen de la fe, los arcanistas se dedican a desentrañar los secretos del universo a través de un enfoque más científico y metodológico.
Llamas respeta profundamente a los arcanistas por su dedicación al conocimiento, aunque advierte que su búsqueda del saber puede llevarlos por caminos peligrosos. Según él, el poder de los arcanistas proviene de su comprensión de los principios fundamentales de la magia y su habilidad para manipular estos principios a voluntad. Sin embargo, este poder tiene un costo, ya que el conocimiento profundo de la magia puede llevar a una desconexión de la realidad o incluso a la obsesión.
Llamas también menciona que los arcanistas, aunque poderosos, corren el riesgo de perderse en su búsqueda de la perfección, olvidando las implicaciones morales y éticas de sus acciones. A diferencia de los clérigos, cuya magia está ligada a la moralidad impuesta por su deidad, los arcanistas tienen la libertad de explorar y experimentar, pero con ello viene la responsabilidad de no sobrepasar los límites que podrían poner en peligro a todos.
La radiación mágica es un subproducto de la magia. Cuando se realiza un acto mágico, la energía que se libera puede contaminar el ambiente, provocando efectos que van desde pequeñas alteraciones en la realidad hasta catástrofes de gran magnitud. Es por eso que muchos magos experimentados aprenden a contener esta radiación, aunque nunca se puede eliminar por completo.
La radiación mágica. Es una frase que todo taumaturgo teme, y no está bien temerle. Es algo que se debe respetar y tratar con cuidado. Ásmóðr nos comenta que son los "residuos" de cualquier actividad taumatúrgica, pero que es sobre todo en la magia donde se presenta de forma más palpable debido a que, tal como dice Richard Llamas en La magia, el arte de hacer posible lo imposible, Los maghiones son en esencia susceptibles al caos, a la entropía. Ásmóðr nos recuerda que la indisciplina o el mal manejo de la magia favorece y potencia que puedan darse accidentes.
Ásmóðr explica que, cuando las partículas místicas — Maghiones, Aetheriones, Dynamiones y Psiones — interactúan con la materia, se producen enlaces taúmicos que al romperse liberan energía. Para un taumaturgo, es fundamental entonces ser eficiente en el uso de la magia, de las artes taúmicas en general. Porque de ese modo se minimiza la cantidad de radiación liberada. Un hechizo mal formulado; una receta alquímica mal calculada; una mala aplicación de infusión o evocación espirista. Cualquier actividad taúmica puede y genera radiación.